El renombrado economista haitiano Reginald Surin ha puesto de relieve la escalofriante capacidad en armamento y el poder financiero de los grupos violentos en Haití, cuestionando la efectividad del presupuesto de unos 460 millones de dólares asignado a la lucha contra las pandillas.
Según Surin, el Estado haitiano se enfrenta a una «insurrección urbana» compuesta por más de 200 pandillas que controlan el 80% de la capital.
El análisis, publicado en Le Nouvelliste, uno de los periódicos más antiguos e influyentes de Haití, subraya la magnitud de los recursos en manos de estos grupos, que se estiman generan ingresos criminales de entre 150 y 200 millones de dólares anuales.
Además del flujo constante de dinero, el arsenal de estos grupos es abrumador. Surin cita informes del Panel de Expertos de la ONU que documentan la presencia de 500.000 armas ilegales en el país.
El economista critica que, a pesar de estas cifras, el presupuesto de «guerra» del gobierno solo asigna fondos a la policía, el sistema judicial y el ejército, ignorando la movilización de todo el aparato estatal.
Para Surin, la magnitud de los recursos criminales y el armamento ilegal evidencian que el presupuesto actual es, en realidad, solo un «presupuesto policial inflado» y no una respuesta integral a una amenaza de esta escala.

